Hoy es el día internacional del huevo. Esta conmemoración tiene por
finalidad desterrar algunos mitos y fomentar su
consumo saludable; no solo en lo que refiere a los nutrientes que aporta, sino
también en cuanto a la correcta manipulación del producto para disminuir el
riesgo de enfermedades como la causada por la bacteria salmonella.
Tan importante es el huevo en la dieta de las personas que hay
páginas y organizaciones que se ocupan de difundir hábitos y recetas con este
alimento. Una de ellas es la Web del huevo en español, una
excelente página que cuenta con la colaboración del Ministerio de Agricultura,
Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno de España. Ofrece algunos pdf de
descarga gratuita con información actualizada, ordenada y sobre todo muy
interesante.
Otra página de interés al respecto es la del Instituto de Estudios del Huevo,
aunque incluye algunos links a los que finalmente no se puede acceder. No
obstante, tiene algunos artículos de prensa muy bien referenciados. De ellos,
el que publica El Correo Gallego (Santiago
de Compostela) tiene un título llamativo y loable: ¡No hay razón para el
pánico! (en inglés en el original). Lectura entretenida desde el mismo título,
sin dudas.
En Argentina, la versión on-line de la revista de Maru Botana publicó una nota que destaca los beneficios del huevo, ofrece alternativas locales en
ocasión de la celebración y da tres recetas que lo cuentan como protagonista.
Cuando le comenté a mi esposo e hijos que yoy era el Día Internacional
del Huevo (y que además quería resarcirme de no haber podido participar del
Blogroll del Día del Dulce de leche ni de la convocatoria para Celebrar la belleza de México del blog de Pily) y
pensaba publicar una receta para la ocasión, obtuve una catarata familiar
de risas sorprendidas. Resulta que soy bastante reacia a usar huevos. Digamos
que en materia de huevos en mi cocina prima la sentencia que dice: menos es más. Así las cosas y todo preparé una ensalada con huevo para la cena.
Había pensado en hacer una ensalada que me encanta de escarola, panceta
y huevo poché pero habrá de quedar para otra oportunidad. Al final, decidí
aprovechar lo que tenía en casa porque ese es uno (¡otro más!) de los preceptos
de mi cocina: no desperdiciar comida. Habiendo tanta gente que sufre carencias
alimentarias trato de inculcarles a mis hijos el respeto por la comida ajena a
partir de respetar y valorar lo que cada día, afortunadamente, podemos disfrutar
en mayor o menor medida.
En lo que hace a la receta, la que sigue es una versión de la ensalada
rusa tradicional, creo que en España se la conoce como ensaladilla, o al menos
así es como aparece en un libro de tapas que tengo en mi biblioteca. Esta receta
viene de mi mamá, de quien tomé la idea de reemplazar la mayonesa por huevo
duro. Sana, rica, liviana fue el acompañamiento perfecto de nuestro pollo al
horno.
Para el huevo duro tengo mi propia técnica: desde agua fría, una vez que rompe hervor controlo
10 minutos tapado. Apago el fuego, destapo y dejo enfriar en el agua de la
cocción 10 minutos más y luego paso a un recipiente con agua fría. Si hay
tiempo, sencillamente lo dejo en la misma agua de la cocción hasta que lo vaya
a utilizar. Hasta ahora no ha fallado, aunque para mayores datos y tips bien
vale la pena darse una vuelta por el excelente blog de Carlos (Mercado Calabajío) quien conmemoró el Día del huevo con
un ilustrativo post que ha sido calificado como "tesis" en uno de los comentarios
y todo.
Vamos a la receta.
Ensalada de papas, zanahorias y huevo
1 papa mediana, cortada en cubos grandes (1,5 x 1 cm aprox.)
2 zanahorias chicas, cortadas en cubos mediano (1 x 1 cm aprox.)
1/4 kg de arvejas frescas (yo compré las que vienen en vaina y
las pelé, podrían ser también congeladas. En España se las conoce como
guisantes)
1 cucharada generosa de vinagre blanco
1 huevo duro
3 cucharadas de aceite de girasol
1 cucharada de vinagre de manzana
sal y pimienta negra de molinillo, en cantidad necesaria
Mise en place
Disponer una cacerola con agua y la cucharada de vinagre blanco para
cocinar -partiendo de agua fría- los cubos de papas y zanahorias y las arvejas.
Contar unos 10 minutos desde que rompió hervor y apagar el fuego. A mitad de
cocción añadir sal. Cocinar destapado. Colar y reservar.
Hacer un huevo duro. Enfriar y pelar. Rallar con el ojo medio del
rallador.
Disponer de las hortalizas ya cocidas en una fuente, añadir el huevo
rallado y aderezar con el aceite, el vinagre y un toque de pimienta negra
recién molida.
Para el final: Cruz Roja y Banco de Alimentos
Para cerrar entra entrada quiero compartir un spot publicitario de la Cruz Roja España. Desde
que lo vi, hace varios días en la web de una radio local, me he preguntado qué
podía hacer con esto y al final cuando escribí lo del huevo y mi necesidad de
aprovechar lo que hay en la casa encontré la excusa que no se me había
ocurrido antes.
La historia es triste pero tiene un final feliz. Además, debo decir que
esa historia de hambre de la que habla es bien distinta a la que podemos ver en
mi país. Es bien distinta por los valores que transmite: hay una familia, un
padre preocupado, hay intenciones de compartir. Creo que España, los hermanos
españoles, están atravesando épocas duras y difíciles pero tienen en ellos
mismos pilares fundamentales que les permitirán capear la tormenta del mejor
modo posible. La familia es el principal sostén de las personas. Mientras
exista ese concepto como tal hay esperanzas al final del túnel.
Deseo el mejor de los éxitos para esta campaña y es este mi humildísimo
afán de hacerme eco de ella. Cabe aclarar que por primera vez Cruz Roja
destinará lo recaudado a paliar situaciones difíciles de la propia España.
Del otro lado del océano, mañana 13 de octubre (2012) se celebra en Argentina la X Colecta Nacional de Alimentos. La Fundación Banco de Alimentos invita a donar un alimento no perecedero en los canastos especialmente dispuestos en los supermercados de todo el país. El lema es "Suma 1 + a tu mesa". La consigna: sumar un alimento no perecedero a tu compra del supermercado. En el siguiente video podremos conocer más acerca del perseverante trabajo de la Fundación desde hace 11 años en nuestro país.
¡Compartamos lo que tenemos: esperanza, tiempo, voluntad!
