Berenjenas en escabeche... concurso El Gourmet y Mabe

/ 16/11/12

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Ya he comentado acerca de un canal de televisión al que soy particularmente afecta: El Gourmet. En general, debo decir que soy una persona anti televisión, pero por fortuna hace varios años -justo en sus inicios- descubrí este canal cuyo slogan -"amante del buen vivir"- puede sonar un poco snob pero también permite un sin fin de interpretaciones.

Y ahí voy yo, donde el buen vivir me remite a las cosas simples, de familia, de naturaleza, de poco artificio y mucha cultura.

Como decía, casi no veo televisión pero cuando lo hago o es El Gourmet o quizá, si coincide con algún segmento de cocina, Utilísima. Ahora bien,  si se trata de Dolly Irigoyn, Osvaldo Gross, Pedro Lambertini, Francis Mallmann, el Gato Dumas, Zahie Téllez, Ohno, Fernando Trocca, Juliana López May o su hermano Máximo... bueno ¡no tengo que pensarlo demasiado!

Resulta, que en ese marco supe que el 12 de noviembre El gourmet lanzaba un concurso de fotografías de comidas  con una preciosa cocina de la línea Mabe como premio. Y claro: ¡quiero esa cocina!  Así es que preparé la foto de mi receta emblema: berenjenas en escabeche. Hasta ahora no hay quien se haya resistido a ellas, son cita obligada de todo evento, reunión o cena en la que estemos presentes.

La receta se la debo a la hermana de mi esposo. Así que también sirva esta entrada como una especie de homenaje póstumo.

Finalmente, si alguien desea sumar su voto a mis berenjenas puede hacerlo en este link. Eso sí, no se sorprendan con la foto. Dado que además de anti tele soy anti Facebook (o así me declaro hasta ahora, al menos) subí la foto con mi nombre pero con el perfil de Facebook de mi esposo. Podrán conocer a mi compañero inclaudicable de las más variopintas aventuras. 


Berenjenas en escabeche con aderezo provenzal

Ingredientes

1 kg de berenjenas de tamaño  parejo.
2 hojas de laurel
1 taza de café de vinagre blanco (o vinagre de alcohol)
4 o 5 dientes de ajo
1 taza de hojas de perejil fresco
C/n de granos de pimienta blanca y negra
C/n de sal gruesa y fina
1 punta de cuchillo de ají molido
1 taza de té de aceite neutro (maíz, girasol)
1/3 taza de vinagre de manzana

Procedimiento


Lavar y cortar las berenjenas -con piel- en porciones de tamaño parejo. 

Disponer en una olla amplia, con abundante agua a la que se le ha añadido granos de pimienta blanca y negra, las hojas de laurel, sal gruesa, 2 dientes de ajos enteros y el pocillo de vinagre blanco.

Llevar a fuego mínimo y tapar. 

Una vez que el agua rompe el hervor, controlar 10 minutos y apagar el fuego. Se debe "espiar" que todas las berenjenas hayan cambiado el color de blanco a gris, por lo que conviene remover con cuchara de madera, al menos una vez, cuando comienza a hervir.

Dejar la cacerola tapada hasta que baje la temperatura, tanto que al tocar el agua no nos quememos. En un kilo de berenjenas esto puede llevar 2 hs tranquilamente.

Acomodar las berenjenas ya cocidas en un colador con sumo cuidado para que no se rompan. Dejar escurrir a menos 1 hora a temperatura ambiente, cubiertas con un lienzo o la misma tapa de la cacerola. 
   
Aderezo
Picar a cuchillo el perejil y los 3 dientes de ajo restantes. El tamaño es a gusto de cada quien. A nosotros nos gusta picado muy fino. 
Emulsionar el aceite con el vinagre, cuidando siempre la proporción de 3 a 1 (aceite x vinagre)
En un bol disponer el ajo y el perejil picados, sal fina a gusto, pimienta blanca y negra de molinillo a gusto y la punta de cuchillo de ají molido. Añadir la emulsión e integrar.

Servicio
En una fuente de presentación disponer un poco del aderezo y acomodar prolijamente las porciones de berenjena, volver a colocar aderezo, otra capa de berenjenas y terminar con aderezo. Reposar antes de servir.

Opcional
Estas berenjenas se pueden guardar como conserva, en ese caso añadir al frasco o la fuente las hojas de laurel de la cocción y cubrir completamente con aceite antes de envasar. 

Consideraciones a tener en cuenta:

  • Elegir berenjenas de piel tersa y suave, turgentes a la vista y que en su forma no tengan una panza desmesurada porque eso indica que tendrán demasiada cantidad de semillas y podrían resultar amargas.
  • Cuando comencé a hacer esta receta, hace unos 10 años, era necesario dejar las berenjenas  cortadas descansando con abundante sal gruesa en un colador. Con el tiempo las berenjenas ya no tienen ese amargor característico así que este paso lo omito. No obstante, cada quien sabe cómo son las berenjenas que consigue en su terruño. Si hace falta, se disponen en un colador capas de berenjena con sal gruesa. Se la deja reposando a temperatura ambiente en un colador. Al cabo de 1 hora, habrán soltado un líquido amarronado. Enjuagar con agua corriente para quitar el exceso de sal y listo para comenzar con la receta. 
  • Si las berenjenas son pequeñas, se pueden cortar en círculos y entonces son ideales para bruschettas. Si son de un diámetro superior a los 6 cm, las corto en círculos y luego el medio o en cuartos según las vaya a utilizar como guarnición o como tentempié.
  • El éxito de la receta está en escurrirlas muy bien después de la cocción. Ese es el paso más importante. Si se cuenta con poco tiempo, se puede acelerar el proceso cocinándolas 15 o 20 minutos (en lugar de diez) y retirarlas de inmediato de la cacerola. pero nunca omitir el escurrido.



Cookies de avena y pasas... galletas para el presidente Obama

/ 12/11/12

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El pasado martes 6 de noviembre tuvieron lugar las elecciones de EEUU que dieron por reelecto  a Barack Obama.

Al igual que cuando tuvieron lugar las elecciones en Venezuela, me quedé hasta que supimos quién había ganado. Fue distinto el resultado. Fueron muy distintas mis emociones.

¡Qué felicidad saber que ganó el presidente Obama! Claro que muy poco importa qué pueda pensar al respecto alguien de los confines del mundo (dicho esto del confín en sentido literal y metafórico). Pero pienso que para la clase de ciudadanía que pretendo forjar en mis hijos, el presidente Obama es un ejemplo en muchos sentidos.

De alguna manera representa la evolución de la humanidad hacia una sociedad más justa, plural, tolerante. Una sociedad menos racista,  parcial y obsecuente. Cuando tuvo lugar la jura presidencial en enero de 2009, recuerdo que me levanté muy temprano para estar atenta al desarrollo de la ceremonia. Recé el Rosario y estaba muy preocupada pensando que una tragedia podía enlutar lo que significaba un claro avance de la humanidad: un presidente negro en USA, cuando la misma situación 50 años atrás (¡¡apenas 50 años!!) hubiese sido impensable.

Luego los analistas dirían que aquellas elecciones, sobre todo en las primarias, fueron especialmente significativas: no solo se postulaba un presidente negro (Barack Obama), sino que el adversario era una mujer (Hillary Clinton).

Así las cosas, el presidente Obama recibiría el Premio Nobel de la Paz y muchas voces se dejaron oír acerca de lo injustificado del mérito. En mi opinión, ese premio fue un reconocimiento a la sociedad estadounidense que nos dio a todos los demás pueblos del mundo una lección imperdible de sana democracia, ciudadanía ilustrada, trabajo por la paz, aceptación de las diferencias y las minorías sin necesidad de que una implique a la otra. Así, el Premio Nobel de la Paz está en manos quien supo encarnar los cambios de la nueva humanidad, hacerse eco de un mundo mejor.

Claro que más me hubiese gustado que USA retirara sus tropas definitivamente de cualquier lugar del mundo. Que las palabras guerra, armamento, acciones bélicas, daños colaterales y todas que se asocian a ellas hubiesen desaparecido completamente de los diccionarios. No ha sido así, sin dudas. Y como en toda gestión política es pasible encontrar aciertos y desaciertos, coincidencias y desconciertos. No obstante, me sumo a las palabras del presidente reelecto y firmemente creo que lo mejor está por venir.

Realmente, en mi casa las elecciones presidenciales se vivieron con mucha emoción y expectativa. Así que el domingo por la tarde, cuando ya solo quedaba esperar al martes, hicimos con mis hijos las "galletas del presidente Obama".

Cuando hicimos estas galletas, mi hijo preguntó: "¿Por qué apoyamos al presidente Obama, mami?". Y decididamente lo apoyamos por que él representa una nueva época, encarna en sí la posibilidad de un mundo más tolerante, abierto y, sobre todo, rico en su diversidad. Suerte la mía con dos hijos maravillosos que me apoyan incondicionales en cada una de mis cruzadas. 

Estoy segura de que es así. ¡Vamos con las galletas!

Tenía ganas de hacer estas galletas de pasas y avena desde que vi unas cookies de cacao en el fantástico blog de Paula. (Me muero de ganas de contar cómo llegué a su blog, pero será mejor que lo dejé para otra entrada). Entonces, tenía las cookies pendientes y la necesidad imperiosa de dar cuenta de las elecciones que nos mantuvieron ocupados durante las últimas semanas. La combinación no podría haber sido mejor. Claro que un cheescake newyorkino también hubiese ilustrado muy bien el post y cuánto mejor el pollo frito al estilo sureño.... pero estas cookies refieren a la perfección el espíritu norteamericano. Y de eso se trata esta entrada.

Tenía la receta de Paula como base. Pero esto tenía que ser bien norteamericano así que busqué en el site de Martha Stewart, pero quedé perpleja ante la cantidad de comentarios negativos acerca de los resultados con su receta. Luego me acordé de una marca -que llevo años sin ver en estas pampas, por cierto- que quizá pudiera ayudarme: Betty Crocker.

La receta de Betty C se puede consultar aquí. La mía resultó una especie de sinergía entre la inspiración que recibí de las cookies de Paula, la receta de Betty Crocker y mi intuición (sería falsa modestia no decirlo así).
El resultado: unas galletas deliciosas que mis hijos llevaron al día siguiente a la escuela.

Estas son mis galletas de avena y pasas para conmemorar las elecciones 2012 de USA. 

CONGRATULATIONS, president Obama! 


Betty Croker´s Oatmeal-Raisin Cookies

Ingredientes: (20 galletas grandes)


2/3 taza de azúcar orgánica
100g de manteca (mantequilla) pomada 
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cucharadita de canela en polvo
1 cucharadita de esencia de vainilla
½ cucharadita de polvo para hornear
½ cucharadita de sal
2 huevos
2 tazas de avena tradicional
1 1/2 tazas de harina común (000)
1/2 taza de pasas de uvas negras sin semillas, hidratadas en té negro


Preparación:

Preparar una taza de té negro e hidratar en él las pasas de uva.

Tamizar los secos y reservar (harina, bicarbonato de sodio, canela en polvo, polvo para hornear, sal).
En un bol amplio integrar la manteca pomada con la azúcar, los huevos y la esencia de vainilla. Añadir los secos, la avena y las pasas (a las que se les ha escurrido el té) e integrar.

Darle a la masa forma de rollo (6-8 cm de diámetro) con ayuda de un film (puede ser film de cocina, papel encerado o una bolsa plástica limpia) y reservar en el frío hasta que endurezca lo suficiente para cortar con cuchillo.

Retirar el rollo de la heladera (nevera o refrigerador) y cortar rodajas de 1 cm de grosos aproximadamente. Disponer en una placa para horno y volver al freezer o congelador. Con unas 2 hs de congelado ya se pueden cocinar.

Para cocinarlas, precalentar el horno a temperatura moderada. Retirar del freezer e inmediatamente llevar a un horno medio-alto por espacio de 15 minutos, aproximadamente.

Notas de color:
El paso del congelado se puede evitar. Lo que se logra con él es que las galletas conserven su forma durante la cocción y no se expandan de más. 
Como utilizo siempre la misma placa para las galletas, en mi caso no es necesario enmantecarla previamente. 





Mates de miel para María Ovando.... yerba mate, tarefa

/ 29/10/12

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Pues librará al mendigo que a él clama,
al pequeño que de nadie tiene apoyo;
él se apiada del débil y del pobre,
él salvará la vida de los pobres;
de la opresión violenta rescata su vida,
y su sangre que es preciosa ante sus ojos.
Salmo 72 (71, 12-14)





¿Cuántas María Ovando hay en mi país? ¿Cómo saberlo, no? Ella le ha puesto nombre y rostro a una historia de exclusión, desidia y oprobio que se repite cada vez más. María no solo no sabe leer y escribir: María no sabe cuándo nacieron sus hijos, María no sabe cuánto tiempo lleva de encierro, María no recuerda   mucho más que lo que siente en la piel y en el alma. Y no es capaz de ponerlo en palabras. Solo el dolor inexpresivo de María acompañó el silencio de Carolina.
Cuando vi este informe anoche no sabía qué era la tarefa. Nunca había escuchado la palabra. Esta mañana busqué en interrnet y me di con que es el proceso de recolección de la yerba mate.
Yo tomo mates. Si la amistad en nuestro país está simbolizada por el mate, mi mate de ahora en más debe servir para rescatar a María Ovando y todas las María que hay en ellas. Nunca más me olvidaré de María porque la recreo cada vez que tomo mates.
Saber nos hace responsables. ¿Qué podemos hacer con esto? 
Mi contribución es difundir. Darle voz al silencio de los olvidados.




Mates de miel para María Obando

Yerba mate
Hojas de té de burro (una hierba de la familia de las verbenáceas, también llamada té poleo riojano, burrito, poleo de Castilla, hierba de burro)
Azúcar
Agua a 80°
Miel

Utensilios
1 mate
1 termo (o vaso Dewar)

Para un litro de agua, disolver 4 cucharadas de miel en un vaso con agua caliente. Completar el litro de agua en el termo y reservar.

En el mate, colocar yerba sobre uno de los costados. Tapar con la mano y agitar ligeramente para desprender los perfumes de la yerba. Disponer el mate de forma tal que la yerba quede recostada a 45° sobre uno de los lados. 
Apenas humedecer el extremo inferior de la bombilla en azúcar y acomodarla sobre la parte con menos yerba del mate. Añadir 1 o 2 hojas de té de burro en el mismo lugar. Echar el agua sobre ese lado, lentamente, para que la yerba y el agua de miel infundan de a poco.







Ensalada de papas, zanahorias y huevo... ¡celebra y COMPARTE!

/ 12/10/12

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Hoy es el día internacional del huevo. Esta conmemoración tiene por finalidad desterrar algunos mitos y fomentar su consumo saludable; no solo en lo que refiere a los nutrientes que aporta, sino también en cuanto a la correcta manipulación del producto para disminuir el riesgo de enfermedades como la causada por la bacteria salmonella. 

 Tan importante es el huevo en la dieta de las personas que hay páginas y organizaciones que se ocupan de difundir hábitos y recetas con este alimento. Una de ellas es la Web del huevo en español, una excelente página que cuenta con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno de España. Ofrece algunos pdf de descarga gratuita con información actualizada, ordenada y sobre todo muy interesante. 

Otra página de interés al respecto es la del Instituto de Estudios del Huevo, aunque incluye algunos links a los que finalmente no se puede acceder. No obstante, tiene algunos artículos de prensa muy bien referenciados. De ellos, el que publica El Correo Gallego (Santiago de Compostela) tiene un título llamativo y loable: ¡No hay razón para el pánico! (en inglés en el original). Lectura entretenida desde el mismo título, sin dudas. 

En Argentina, la versión on-line de la revista de Maru Botana publicó una nota que destaca los beneficios del huevo, ofrece alternativas locales en ocasión de la celebración y da tres recetas que lo cuentan como protagonista.

Cuando le comenté a mi esposo e hijos que yoy era el Día Internacional del Huevo (y que además quería resarcirme de no haber podido participar del Blogroll del Día del Dulce de leche ni de la convocatoria para Celebrar la belleza de México del blog de Pily) y  pensaba publicar una receta para la ocasión, obtuve una catarata familiar de risas sorprendidas. Resulta que soy bastante reacia a usar huevos. Digamos que en materia de huevos en mi cocina prima la sentencia que dice: menos es más. Así las cosas y todo preparé una ensalada con huevo para la cena.

Había pensado en hacer una ensalada que me encanta de escarola, panceta y huevo poché pero habrá de quedar para otra oportunidad. Al final, decidí aprovechar lo que tenía en casa porque ese es uno (¡otro más!) de los preceptos de mi cocina: no desperdiciar comida. Habiendo tanta gente que sufre carencias alimentarias trato de inculcarles a mis hijos el respeto por la comida ajena a partir de respetar y valorar lo que cada día, afortunadamente, podemos disfrutar en mayor o menor medida. 

En lo que hace a la receta, la que sigue es una versión de la ensalada rusa tradicional, creo que en España se la conoce como ensaladilla, o al menos así es como aparece en un libro de tapas que tengo en mi biblioteca. Esta receta viene de mi mamá, de quien tomé la idea de reemplazar la mayonesa por huevo duro. Sana, rica, liviana fue el acompañamiento perfecto de nuestro pollo al horno.

Para el huevo duro tengo mi propia técnica: desde agua fría, una vez que rompe hervor controlo 10 minutos tapado. Apago el fuego, destapo y dejo enfriar en el agua de la cocción 10 minutos más y luego paso a un recipiente con agua fría. Si hay tiempo, sencillamente lo dejo en la misma agua de la cocción hasta que lo vaya a utilizar. Hasta ahora no ha fallado, aunque para mayores datos y tips bien vale la pena darse una vuelta por el excelente blog de Carlos (Mercado Calabajío) quien conmemoró el Día del huevo con un ilustrativo post que ha sido calificado como "tesis" en uno de los comentarios y todo.

Vamos a la receta.


Ensalada de papas, zanahorias y huevo

1 papa mediana, cortada en cubos grandes (1,5 x 1 cm aprox.)
2 zanahorias chicas, cortadas en cubos mediano (1 x 1 cm aprox.)
1/4 kg de arvejas frescas (yo compré las que vienen en vaina y las pelé, podrían ser también congeladas. En España se las conoce como guisantes)
1 cucharada generosa de vinagre blanco
1 huevo duro
3 cucharadas de aceite de girasol
1 cucharada de vinagre de manzana
sal y pimienta negra de molinillo, en cantidad necesaria

Mise en place
Disponer una cacerola con agua y la cucharada de vinagre blanco para cocinar -partiendo de agua fría- los cubos de papas y zanahorias y las arvejas. Contar unos 10 minutos desde que rompió hervor y apagar el fuego. A mitad de cocción añadir sal. Cocinar destapado. Colar y reservar.
Hacer un huevo duro. Enfriar y pelar. Rallar con el ojo medio del rallador.

Disponer de las hortalizas ya cocidas en una fuente, añadir el huevo rallado y aderezar con el aceite, el vinagre y un toque de pimienta negra recién molida.



Para el final: Cruz Roja y Banco de Alimentos

Para cerrar entra entrada quiero compartir un spot publicitario de la Cruz Roja España. Desde que lo vi, hace varios días en la web de una radio local, me he preguntado qué podía hacer con esto y al final cuando escribí lo del huevo y mi necesidad de aprovechar lo que hay en la casa encontré la excusa que no se me había ocurrido antes.
La historia es triste pero tiene un final feliz. Además, debo decir que esa historia de hambre de la que habla es bien distinta a la que podemos ver en mi país. Es bien distinta por los valores que transmite: hay una familia, un padre preocupado, hay intenciones de compartir. Creo que España, los hermanos españoles, están atravesando épocas duras y difíciles pero tienen en ellos mismos pilares fundamentales que les permitirán capear la tormenta del mejor modo posible. La familia es el principal sostén de las personas. Mientras exista ese concepto como tal hay esperanzas al final del túnel.
Deseo el mejor de los éxitos para esta campaña y es este mi humildísimo afán de hacerme eco de ella. Cabe aclarar que por primera vez Cruz Roja destinará lo recaudado a paliar situaciones difíciles de la propia España.




Del otro lado del océano, mañana 13 de octubre (2012) se celebra en Argentina la X Colecta Nacional de Alimentos. La Fundación Banco de Alimentos invita a donar un alimento no perecedero en los canastos especialmente dispuestos en los supermercados de todo el país. El lema es "Suma  1 + a tu mesa". La consigna: sumar un alimento no perecedero a tu compra del supermercado. En el siguiente video podremos conocer más acerca del perseverante trabajo de la Fundación desde hace 11 años en nuestro país. 




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