Marisa, del fantástico blog Termophan, lanzó hace algún tiempo una convocatoria sumamente comprometida con la realidad, de esas que revolucionan tu cocina y te hacen reflexionar acerca de la naturaleza de algunas cosas: dar a conocer recetas de comidas saludables, nutricionalmente completas y que pusieran sobre el tapete la discusión acerca de las viandas escolares.
Llamó a este proyecto "Recetas por una buena causa" ¡y vaya que si lo es! Así surgió la idea, con forma de Unidad Didáctica -porque, a fin de cuentas, Marisa es docente de alma, vida y vocación- de colectar recetas que cumplieran con con el requisito de Buenas, Baratas, Sencillas y Saludables a fin de conjugar los festejos de los 18 meses del blog con su preocupación a acerca de la alimentación de los escolares. Como ella misma lo dijo:
Llamó a este proyecto "Recetas por una buena causa" ¡y vaya que si lo es! Así surgió la idea, con forma de Unidad Didáctica -porque, a fin de cuentas, Marisa es docente de alma, vida y vocación- de colectar recetas que cumplieran con con el requisito de Buenas, Baratas, Sencillas y Saludables a fin de conjugar los festejos de los 18 meses del blog con su preocupación a acerca de la alimentación de los escolares. Como ella misma lo dijo:
Supe de esta convocatoria por Mai, a quien conocí por la convocatoria de Fruta Justa. Estas cadenas de favores me deslumbran, alimentan mis esperanzas de un mundo mejor por venir y de algún modo las ofrezco como tributo de paz para el Oriente Medio que se desangra ...
La convocatoria casi llega a su fin: el 30 de noviembre. Pero yo invito a quienes lean este blog hasta entonces que traten de sumarse. Realmente funciona: fíjense que gracias a Marisa conocí la convocatoria Mesa para 7000 millones a la que también pienso sumarme.
En cuanto a la receta, algunas de las pautas que ha dado Marisa es que no debe contener alimentos precocidos ni azúcar en exceso, así que creo que mi receta va de maravillas con la consigna. Se trata de un bocado dulce, un tanto exótico para lo que estamos acostumbrados en concepto de torta: no lleva huevos, ni harina blanca, ni azúcar.
Hacía un tiempo que tenía un paquete de sémola para preparar unos ñoquis a la romana (que por miedo al fracaso contundente nunca he hecho) y estaba en la búsqueda de una receta fácil que llevara sémola. Digamos que la receta llegó a mi mail, en forma del Newsletter de la Revista de Maru Bottana. Tenía la receta y tenía el reto.
Creo que es un tentempié dulce especial para los niños. ¡Espero ansiosa que mi sobrino cumpla 6 meses para que pueda probarlo! Y como no lleva huevos y el queso es opcional es una buena receta para vegetarianos y veganos. Ni qué hablar de quienes por razones de salud no consumen azúcar o huevo.
He preparado esta receta dos veces. La primera siguiendo la receta al pie de la letra (aquí) salvo por el coulis de ciruelas y la segunda con algunos ligeros cambios en los ingredientes. Solo tiene dos secretos: paciencia en la cocción de la fruta y la calabaza (calabacín) y 24 hs de frío antes de consumir.
Torta natural de calabaza y manzanas
Para la torta:
500 g de calabaza (calabacín)
5 manzanas rojas (red delicius)
1/4 taza de leche
1/2 taza de coco rallado tostado
3 cucharadas de ghee (o aceite neutro, en su defecto)
2 cucharadas de vainillina
1 cuharada de almendras tostadas y picadas
6 cucharadas de sémola cruda
Para la cubierta:
1 taza de queso crema tipo Philadelphia
2 o 3 cucharadas de azúcar impalpable (glass)
Lavar la calabaza y cocinarla en el horno entera durante 1 1/2 h aproximadamente. Lavar las manzanas, envolverlas en papel de aluminio y cocinarlas en el horno hasta que esté tiernas al punto de puré.
En una placa, tostar el coco rallado y las almendras hasta que comiencen a despedir perfume y tomen un ligero color ambarino.
Una vez que la calabaza y la fruta está cocida, quitar semillas y piel y disponer en un bol amplio, conservando los jugos de cocción. Integrar en un bol con un pisa-puré hasta obtener una textura lisa.
Añadir el resto de los ingredientes. Integrar y llevar a horno medio por 40 minutos o hasta que la superficie esté dorada, en un molde previamente enmantecado y cubierto con papel manteca.
Una vez que entibió, desmoldar y conservar 24 hs. en la heladera.
Antes de servir, cubrir con cobertura de queso crema y azúcar impalpable. Decorar con hojas de menta fresca, coco rallado tostado y briznas de piel de naranja..

