Han crecido naranjas en el patio ... desde el cielo .... un verde de hojas con estrellas naranjas recortadas se descuelga por la tapia y deja entrever el perfume de azahares, primero, y lo suculento de la fruta, después. Y a medida que la fruta crecía, las preguntas lo invadían todo. A veces sucede que el invierno del exterior nos encierra en nosotros mismos y se convierte en el mejor aliado al momento de hacer ese camino de introspección que tarde o temprano todos debemos desandar.
En la mitología griega, las Hespérides o "hijas del Occidente" (por su etimología; también las "Vespertinas"), eran tres de las mejores ninfas: Hespera (o Hesperia), Egle (o Aegle) y Eritis. Vivían en un huerto ubicado hacia el occidente, cercano a los montes Atlas, en el límite entre Europa y África. El huerto había sido regalo de bodas de Gea (la Tierra) a Hera (esposa de Zeus) y en el centro se ubicaba el árbol con el fruto de la inmortalidad. Llamadas también "Hijas de la Noche", las Hespérides cantaban muy dulcemente. Plinio el viejo (23-79, Italia) ya hace mención a las islas de las Hespérides y, luego, la arqueología moderna(1) las ubica en Las Canarias, Madeiras y Azores.