Dales, Señor, el descanso eterno y qué tu luz los ilumine

/ 17/12/12

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Traducido por Mary's cake:


Yo soy una de muchas bloggers de cocina, estilo de vida, manualidades etc. que tenían entradas para compartir con ustedes hoy, pero los acontecimientos del tiroteo del viernes 14/12 en Connecticut nos han dejado el corazón roto. Como a ustedes, también a nosotros nos entristecen los informes de noticias, y nos preguntamos cómo algo tan cruel podría perjudicar a los más inocentes y tiernos. No sólo estamos entristecidos por la pérdida de vidas y heridos, también por la parte de la magia y la maravilla de esta temporada que se nos a sido arrebatada.



Sabemos que no hay palabras, ni regalos, ni actos de servicio que podrían quitar este gran dolor, pero nosotros, los bloggers y los padres conjuntamente, queremos que todos los afectados por esta tragedia sepan qué tan cerca de nuestros corazones están:


Les amamos, oramos por ustedes, 
y sentimos mucho su perdida. 


Para honrar la memoria de vidas segadas decidimos alejarnos de nuestros blogs y computadoras hoy para celebrar el don de vida y aquellos que más amamos: nuestros niños, las familias, los buenos amigos y la comunidad. Estaremos abrazando a nuestros hijos un poco más, acercándonos más a nuestros vecinos y  daremos gracias por los momentos que pasamos juntos.



Gracias por visitar el blog. Esperamos que te unas a nosotros en el recuerdo y la oración. Le deseamos a usted y a su familia unas seguras y bendecidas vacaciones.


[Estampa antigua de San Francisco de Asís]

PADRENUESTRO DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

Oh santísimo Padre nuestro: creador, redentor, consolador y salvador nuestro.

Que estás en el cielo: en los ángeles y en los santos; iluminándolos para el conocimiento, porque tú, Señor, eres luz;  inflamándolos para el amor, porque tú, Señor, eres amor; habitando en ellos y colmándolos para la bienaventuranza, porque tú, Señor, eres sumo bien, eterno bien, del cual viene todo bien, sin el cual no hay ningún bien.

Santificado sea tu nombre: clarificada sea en nosotros tu noticia, para que conozcamos cuál es la anchura de tus beneficios, la largura de tus promesas, la sublimidad de la majestad y la profundidad de los juicios.

Venga a nosotros tu reino: para que tú reines en nosotros por la gracia y nos hagas llegar a tu reino, donde la visión de ti es manifiesta, la dilección de ti perfecta, la compañía de ti bienaventurada, la fruición de ti sempiterna.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo: para que te amemos con todo el corazón, pensando siempre en ti; con toda el alma, deseándote siempre a ti; con toda la mente, dirigiendo todas nuestras intenciones a ti, buscando en todo tu honor; y con todas nuestras fuerzas, gastando todas nuestras fuerzas y los sentidos del alma y del cuerpo en servicio de tu amor y no en otra cosa; y para que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, atrayéndolos a todos a tu amor según nuestras fuerzas, alegrándonos del bien de los otros como del nuestro y compadeciéndolos en sus males y no dando a nadie ocasión alguna de tropiezo.

Danos hoy nuestro pan de cada día: tu amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo: para memoria e inteligencia y reverencia del amor que tuvo por nosotros, y de lo que por nosotros dijo, hizo y padeció.

Perdona nuestras ofensas: por tu misericordia inefable, por la virtud de la pasión de tu amado Hijo y por los méritos e intercesión de la beatísima Virgen y de todos tus elegidos.

Como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden: y lo que no perdonamos plenamente, haz tú, Señor, que lo perdonemos plenamente, para que, por ti, amemos verdaderamente a los enemigos, y ante ti por ellos devotamente intercedamos, no devolviendo a nadie mal por mal , y nos apliquemos a ser provechosos para todos en ti.

No nos dejes caer en la tentación: oculta o manifiesta, súbita o importuna.

Y líbranos del mal: pasado, presente y futuro.

Gloria al Padre...

Pan de soda irlandés (irish soda bread) a la provenzal y con gratín de queso ... La recepta del 15 se despide

/ 15/12/12

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Conocía la Receta del 15 antes que nada por las excelentes publicaciones con que  Elena y otros blogs me sorprendían cada vez. Por distintas razones, no había podido participar aunque mensualmente revisaba cuál era la propuesta del mes en curso. Este mes me di con la triste sorpresa de que ya no había más receta del 15 y por una razón más que loable: no querían bajar la calidad de la propuesta en el afán de seguir sumando voluntades.

El argumento me dejó anonadada y decidí que, a como diera lugar, debía participar en la convocatoria. Imagínense ustedes, yo que vengo de un país donde nadie piensa en la renovación cómo podía sentirme ante razones tan altruistas.

Así que acá estoy con mi propuesta de un pan horneado con una salsa a base de perejil y queso que dedico especialmente a los políticos de mi país para que sepan que dar un paso al costado es sinónimo de grandeza, que no hace falta buscar hasta los modos más inverosímiles de querer hacer algo, por pensar que son los únicos que lo pueden hacer.

Muchos se preguntarán a qué obedecen mis palabras. Gran parte de los políticos que tenemos hoy, ya sea en el gobierno o en la escasa base opositora, son los mismos que surgieron con el regreso de la democracia en 1983. Vale decir, aquellos jóvenes osados, talentoso, aguerridos en la defensa de sus ideales no han sabido dar lugar a las nuevas generaciones para que estas puedan tomar la posta de construir un país políticamente sano y adulto. 

Muchos podrán esgrimir que en el gobierno nacional hay una importante cantidad de funcionarios que promedian los 30 años. Pero entonces la pregunta es inevitable: ¿qué funciones cumplen? ¿cómo honran la juventud que los caracteriza? De alguna manera ellos mismos avalan esta forma de enquistamiento ad eternum cuando por acto u omisión aceptan la posibilidad de una reforma constitucional o plantean como posible la re-re elección. Debemos aprender como sociedad a dar un paso al costado. A fin de cuentas hasta en el cine se sabe que segundas parte nunca son buenas. 
  
La convocatoria de este mes y último desafío de la Receta del 15 invitaba a preparar aperitivos navideños, lo que por estas latitudes se conocen como tentempiés, bocaditos o en el muy vernáculo "picadita". Una vez más las cosas se dieron para una receta y no para otra. Y así es que llegué a este pan horneado con provenzal y queso. Une varias cosas a la vez y me parece una idea deliciosa para compartir en estas Fiestas. No se olviden que en el hemisferio sur estamos en pleno verano y que en mi ciudad podemos llegar tranquilamente a los 40° de sensación térmica con temperaturas reales de 38°. 

Es cierto que hay que prender el horno, pero si lo hacemos con un pan de campo comprado, solo requerimos de unos 10 minutos de horno y además, como va envuelto en papel aluminio, tranquilamente podemos aprovechar el calor de las brasas.

Les decía entonces, antes de esta convocatoria había visto el Irish Bread Soda en varios blogs y justo en esos días vi en "Doña Petrona por Narda" un programa de aprovechamiento de restos de comida donde presentaba esta opción del pan adobado. Y para terminar, unos días más tarde,  en Pinterest. Definitivamente y una vez más, tenía la receta y tenía qué hacer con ella.

Para el pan seguí la receta de Chelo, quien a su vez la toma de Directo al paladar. No obstante, me fueron de gran ayuda también las recetas de Carmen y de Mary. La cuestión de la masa pegajosa (y agradezco que todas en mayor o menor medida hayan insistido en que no había que desesperar) es para el infarto. Creo que le puse harina de más, así que la próxima vez trataré de ajustarme a las cantidades de la receta original. Lo mismo con el buttermilk, pensé que quedaría con una consistencia más sólida, pero conserva la fluidez de la leche.

Nunca mejor dicho: ¡A ponerse con las manos en la masa!


Irish Soda Bread (Pan de soda irlandés)

Ingredientes:
600 g de harina 000 (común)
1 cucharadita de té de bicarbonato de sodio
3/4 cucharadita de té de sal fina (la receta original lleva 1 cucharadita, pero yo puse menos porque después añadiría el queso y la salsa)
450 ml de leche
Jugo de 1/2 limón (aproximadamente 3 cucharadas soperas)

Para el buttermilk:
Añadir a la leche el jugo de limón, integrar  y dejar reposar unos 15 minutos. remover ligeramente y ya está listo para usar.

Para el pan:
Tamizar la harina con la sal y el bicarbonato de sodio. Disponer en un bol y hacer un hueco en el centro donde verteremos el buttermilk. Integrar con la ayuda de una espátula y seguir con las manos. La masa que se obtiene es muy pegajosa, así echarla sobre la mesada enharinada  y trabajarla sin caer en la tentación de agregarle más  harina hasta homogeneizar y darle forma de bollo.
Acomodar en una asadera apenas rociada con aceite y llevar a horno precalentado a temperatura media por unos 30 o 35 minutos. 


Pan horneado con provenzal y gratín de queso 

Ingredientes:
1 hogaza de Irish soda bread ( o similar, puede ser pan de campo)
1/2 taza de provenzal (ajo, perejil, ají molido, sal, pimienta, 3 partes de aceite, 1 de vinagre de manzana)
150 g de queso cremoso argentino (puede ser muzzarella)
1/2 taza de queso sardo rallado grueso (puede ser reggianito, parmesano)

Preparación:
Formar una cuadrícula en el pan con cortes que dejen un centímetro desde la base.
Cortar el queso cremoso en cubos parejos (2 x 2 cm aproximadamente).
Untar el interior de los cortes con la provenzal ayudándonos con una cuchara, de manera tal que toda la masa se vaya impregnando de sabor. Reservar 1 cucharada para el final.
Incrustar entre los cortes los cubos de queso cremoso.
De la misma manera, distribuir entre los cortes el queso rallado. Por último, rociar por encima la cucharada de provenzal que habíamos reservado. 
Llevar a la parte alta del horno que debe estar bien caliente, 10 minutos para que derritan y gratinen los quesos.

Notas
Si la corteza del pan ya está muy dorada, conviene llevarlo al horno tapado con un papel de aluminio.
La receta original es con pesto. Yo usé el sobrante de la provenzal que preparé para mis ya conocidas berenjenas.   



Las propuestas de Diciembre 2012: aperitivos de Navidad aquí. 

Tallarines con lentejas.... iniciativa "Blogs contra el hambre"

/ 3/12/12

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Al blog de Patricia llegué, hace un tiempo, por su irresistible banoffe pie. Hace algunas semanas, Patricia hizo pública una invitación para sumarnos a la iniciativa de Blogs contra el hambre, como apoyo a la colecta de alimentos no perecederos que organizó la  Fundació Banc dels Aliments en Cataluña durante el 30 de noviembre y el 1 de Diciembre. Ya saben ustedes que la misma colecta tuvo lugar aquí, RA, durante el mes de octubre y creo que el trabajo de la fundación es excepcional.

Por esa misma razón no quise quedar afuera de esta convocatoria. No pude llegar a publicar ni el 30 ni el 1, pero como bien dice el dicho: más vale tarde que nunca así que aquí estoy con mi humildísimo aporte. Además, es posible realizar donaciones durante todo el año de manera on-line (aquí cómo hacerlo).

La idea de sugerir recetas sencillas a partir de la combinación de los principales alimentos que se recogen en este tipo de campañas me pareció estupenda en muchos sentidos. Por un lado, una excelente manera de dar cuenta de esta iniciativa para que más personas se sumen a la colecta (o como ellos la llaman Gran Recapte); además, es una iniciativa en clara concomitancia con la convocatoria BBSS de Marisa y la preocupación acerca de la alimentación de los niños, especialmente. 

Pero además, fue especial porque trajo a mi memoria un recuerdo de mi infancia que me acompaña desde hace poco más de 25 años.

La democracia retornó a la Argentina en 1983. En ese momento, el expresidente Raúl Alfonsín sacó a la luz un programa al que se llamó PAN: Programa Alimentario Nacional. Las familias de bajos recursos recibían una caja con alimentos secos y deshidratados que debían cubrir una parte de los requerimientos mínimos nutricionales de adultos y niños. Era vox populi, entonces, que había un mercado negro donde circulaban estos alimentos. Los beneficiarios del programa "cambiaban" estos productos por otros como fiambres, chacinados, etc. 

Mis papás, por aquella época, debieron pasar una semana en el Hospital de Niños de mi ciudad. En esa oportunidad, pudieron conocer a personas que traían a sus hijos desde provincias aledañas (como La Rioja o Catamarca), provincias muy pobres como hoy y con servicios sanitarios inexistentes entonces. Así supimos que, efectivamente, las personas de bajos recursos, por ignorancia la mayoría de las veces, cambiaban lentejas y leche en polvo por pan blanco y fiambres en el almacén local.

Yo tenía 11 años cuando escuché esa historia y al día de hoy la recuerdo.

Un poco más cerca en el tiempo, leí una entrevista a Dolly Irigoyen donde reflexionaba acerca de la misma situación. Familias de escasos recursos que al momento de hacer sus compras prefieren una porción de papas fritas en la rotisería del supermercado, antes que 2 huevos y un paquete de acelga para hacer una tortilla.  

Cambiar esta forma de pensar/cocinar/comer/alimentarnos requiere de educación. Pero además requiere de un cambio en nuestro sistema de valores, sobre todo en relación al consumismo que nos está asfixiando como sociedad.

Ojalá que mi receta (me) sirva, personalmente, como un modo de exorcizar tanta angustia, pero además, contribuya a un cambio paulatino en nuestros sistema de valores. Pido mucho, lo sé.  Pero es mi deseo de Adviento y ad-viento significa eso: lo que está por venir.

Vamos a mis tallarines con lentejas. Esta receta es una versión de una del Gato Dumas, quien a su vez la presenta como su versión de un plato tradicional italiano: Pasta e fagioli (pasta con porotos). La versión apareció en una colección de 24 fascículos del diario Clarín: Cocine con los grandes chefs ( Buenos Aires, 1999). Ada Cóncaro, el Gato Dumas, Francis Mallmann, Pablo Massey y Ramiro Rodriguez Pardo daban, entonces, una receta principal y una o dos variantes con base a los mismos ingrediente principales.
  
El Gato llamó a esta receta "Unas lentejas con spaghetti" y es la receta variante de su plato estrella "Lentejas con rabo de buey" (que por cierto, también he hecho y doy fe de que no tienen desperdicio), en el fascículo N° 6 "Habas y lentejas. Para anotarse un poroto". 

Para este plato, el Gato utiliza coriandro en polvo y manteca. Yo reemplacé el coriandro por perejil fresco picado y en lugar de manteca, abundante queso rallado. Espero que se animen a probarlo porque es un plato maravilloso, rico, sano, fácil, que en casa, al menos, gusta a grandes y chicos.   



Tallarines con lentejas

Ingredientes
1/3 de paquete de 500 g de tallarines secos (yo uso los más finitos, pero eso va a gusto de cada quien)
1 taza grande de lentejas secas
1 cebolla pequeña
1 diente de ajo (en camisa y con un palillo para que sea más fácil de retirar)
4 cucharadas de perejil fresco picado
1/2 taza de queso rallado (un queso de pasta dura y con sabor, yo he usado reggianito, pero va igual sardo, parmiggiano, grana pampeana, etc.)
1 cucharada de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Sal gruesa en cantidad necesaria

Preparación
Llevar a hervir las lentejas -previamente remojadas- hasta que estén tiernas. Yo no añado la sal hasta mitad de cocción, pero eso es a gusto, también. El mismo plato se puede hacer con las lentejas hechas puré, así que el tiempo de cocción dependerá de cada uno. Escurrir y reservar.
Cocinar según las indicaciones del paquete la pasta seca. Escurrir y reservar.
Cortar una cebolla en pluma, bien finita.
Poner a calentar una sartén de fondo grueso o un wok y echar la cucharada de aceite de oliva y el ajo en camisa, calentar y añadir la cebolla en pluma. Una vez que tomó un ligero color dorado, retirar el ajo y añadir los fideos. Revolver y agregar a continuación las lentejas. Remover y añadir el perejil picado. Integrar todo muy bien siempre conservando la sartén a fuego bajo. Echar la mitad del queso rallado, remover y retirar del fuego.
Terminar con el resto del queso y a disfrutar.


Tarta de zapallitos... con 7000 millones sentados a la mesa

/ 28/11/12

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Todo comenzó cuando en el blog de Érika vi el logo de Revolución en tu cocina. Así conocí la fantástica cruzada que Mai, desde Austria, emprendía contra la explotación laboral en las plantaciones de bananas, ananás y otras frutas tropicales. 

Luego, ella nos habló de Marisa, una maestra abnegada como pocas que sin más que su entereza de espíritu decidió librar batalla contra la mala alimentación de los niños en edad escolar: su reto BBSS (recetas buenas, baratas, sencillas y sanas) fue todo un éxito que hoy por hoy la mantiene muy ocupada. 

A su vez, Marisa habló de la ocupación de Ana en la campaña Mesa para 7000 millones de Intermón Oxfam. Y acá estoy. Segura de que las cadenas de favores resultan y que están en cada uno de nosotros poner a girar la rueda.


Luego, las coincidencias hicieron de las suyas tanto que Ana y yo quedamos perplejas. Cuando supe de este evento a través de Marisa rápidamente resolví que debía participar y que la receta debía ser mi súper tarta de zapallitos. Llamamos en Argentina zapallitos comunes o redondos a una variedad de los calabacines españoles (pero distintos de los zucchinis o zapallitos largos italianos). Vi en el blog El mercado Calabajío que hay una variedad reciente de zapallitos en España que son los calabacines luna. Nuestros zapallitos comunes son parecidos a esos aunque no tienen la piel jaspeada, sino simplemente verde.



Esta tarta es la que nunca falla, me saca del apuro y resuelve la cena cuando mis hijos van a llegar con mucha hambre. Además no hay vez que no protesten por el menú y al final se la terminen sin chistar y pidiendo más.



Entonces, esta mañana fui a visitar el blog de Ana, para asegurarme de tener todo en orden para esta entrada. Y vaya sorpresa que me llevo cuando veo que su receta es una tarta de zapallitos. No había dudas acerca de que estaba de Dios empezar a recorrer este camino de cocinas y blogs. Estoy especialmente agradecida por la generosidad de Ana ya que con sus más de 800 seguidores se tomó la molestia de recorrer mi blog y contestar mi comentario. ¿Qué más se puede pedir, entonces?


Intermón Oxfam es una organización internacional dedicada a la ciclópea tarea de erradicar la pobreza del mundo en una tarea mancomunada con otras ONG. En esta oportunidad, y por medio de su campaña Mesa para 7000 millones, la asociación hace una llamado a la solidaridad de las personas individuales pidiendo correr la voz de esta iniciativa y solicitando la colaboración de 2 €, que es la suma equivalente al cereal de una semana de una persona de Sahel.

La campaña pone en evidencia el hambre real y concreto de muchas personas en todo el mundo. 1 de cada 8 personas pasa hambre, lo que equivale a decir que se va a dormir sin cenar porque no tiene qué comer. Rosa Montero, en el marco de esta iniciativa, nos propone salir a la calle, contar a las personas que cruzamos y en la octava tendremos el rostro de quien esa noche quizá no pueda conciliar el sueño.

Es un llamamiento a las voluntades individuales para lograr un objetivo social: que no haya hambre en el mundo. ¿seremos capaces de ello?


Mesa para 7.000 millones de personas de Intermón Oxfam, 
para que el único hambre que exista sea el hambre de justicia.

Tarta de zapallitos (1 tarta de 32 cm)

Masa
2 tazas grandes de harina común 000
1 cucharada de polvo para hornear (Royal)
1 taza grande de leche y un poquito más
1 taza de café de aceite neutro
sal y pimienta al gusto

Relleno
4 zapallitos redondos 
1 cebolla mediana
1 cucharadita de manteca (mantequilla)
2 huevos
100 g de queso fresco apto para gratinar (cuartirolo, mozzarella suave)
1/2  taza de queso rallado (reggianito, parnigiano, sardo, grana pampeana, etc.)
2 cucharadas de crema de leche
1/2 taza de leche
2 cucharadas de avena arrollada gruesa (o pan rallado o queso rallado)
sal y pimienta al gusto

Para la masa:
En un bol colocar los ingredientes y comenzar a integrar con un batidor de alambre o espátula. Una vez que se obtiene un bollo liso tapar y conservar en la heladera. Se trata de una masa de tarta muy versátil por lo que se puede enriquecer con hierbas, especias, queso, a gusto y piacere. 

Para el relleno:
Cortar la cebolla a pluma o en una juliana fina.  Llevar al fuego en una cacerola caliente con 1 cucharada de manteca y comenzar a dorar a fuego bajo. Cortar los zapallitos en rodajas finas y parejas y agregar a la cebolla. Salar y dejar cocer a fuego bajo y tapado. Una vez que los zapallitos estén tiernos y ligeramente dorados, retirar del fuego y reservar para que baje la temperatura.
En un bol disponer los dos huevos con una pizca de sal y batirlo ligeramente. Añadir la leche, la crema, el queso fresco en cubos y 1/4 taza del queso rallado. Integrar y condimentar con sal y pimienta, al gusto. reservar.
Estirar la masa de la tarta y forrar un molde ligeramente aceitado. Sobre la base de la masa espolvorear las dos cucharadas de avena a los efectos de que la masa no absorba demasiada humedad durante la cocción.
Volver al bol del ligue y añadir lentamente los zapallitos cocidos. No hacerlo al revés (el ligue sobre los zapallitos) ni echar de golpe los zapallitos muy calientes porque correríamos el riesgo de cuajar los huevos. 
Integrar y verter esta mezcla sobre la masa. Espolvorear con el queso rallado restante y llevar a horno medio por 40 minutos.
Retirar del horno. Reposar 10 minutos y servir acompañada de hojas verdes y tomates. 


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