Torta invertida de ananá... ¡revolución en la cocina!

/ 29/9/12


Esta entrada es sumamente especial para mí. Se trata de una de esas oportunidades en que nos sentimos redimidos con la vida, vemos la luz al final del túnel y creemos que no todo está perdido.

Tales palabras sintetizan, cabalmente, las emociones que me embargaron cuando tuve -hace ya algunos meses- oportunidad de leer el post de Mai y su propuesta en relación con Frutas justas: componer un libro de recetas que incluyeran bananas y ananás entre sus ingredientes como un modo fehaciente de reclamar contra la explotación laboral y personal que tiene lugar en muchas plantaciones de frutas tropicales.

Mal que me pese, vivo en un país donde la explotación laboral está al orden del día. Hasta hace unos minutos comentábamos al respecto con mi esposo y lo más preocupante es que todos de alguna manera somos cómplices, víctimas y victimarios de un círculo vicioso que pareciera extenderse ad eternum. No soy muy optimista acerca de mi país. Creo que el mal que nos aqueja es el de la corrupción. Pero no se trata de una corrupción de los políticos o de los gobernantes de turno o de quienes ostentan el poder económico del país. No. La nuestra es una corrupción social. He llegado a decir que los argentinos somos/estamos corruptos hasta el tuétano. ¿Y de eso como se sale? Si nos fijamos en la historia de la humanidad sobran ejemplos de sociedades esplendorosas que cayeron estrepitosamente al vacío por la corrupción moral que las aquejó. Ya nos pintó Raúl Sacalabrini Ortiz con su El hombre que está solo y espera (1931). Es una gran lectura, triste pero iluminadora a la vez. Hay un ser argentino que está desconforme con todo, con todos y consigo mismo; pero ese hombre -probablemente- tenga la fuerza interior necesaria para brotar de sus propias cenizas, para encontrar en sí mismo eso que todavía no sabe qué es.

Entonces, cuando salen a la luz propuestas como las de Mai  me hacen pensar  que no todo está perdido. Qué si bien a veces me siento como "sapo de otro pozo" (o lo que es lo mismo pero con mayor elegancia: un tanto fuera de lugar), mis convicciones, mis creencias, eso que trato de inculcarles a mis hijos, a mis alumnos, a los chicos que cruzo en el almacén y a quienes y con quienes de alguna manera compartimos instantes,  no están erradas y solo se trata de seguir sembrando.

Esto de la siembra me lleva a otro GRAN argentino: Domingo Faustino Sarmiento (1811- 1888, maestro y presidente, creo que son los atributos de su basta trayectoria que mejor lo definen). Prócer argentino vituperado como pocos, hay una gran cantidad de anécdotas de su vida muy ricas en convicción y coherencia entre sus dichos y sus actos. Una de ellas refiere que una vez, ante un reclamo de unos campesinos de la zona del Tigre, dijo que si los pájaros comían las semillas lo que se debía hacer era sembrar más semillas, tantas que los pájaros comiesen y los campesinos cosechasen en cantidad necesaria.  Eso trato de hacer: sembrar, sembrar, sembrar. Mis hijos, los hijos de mis hijos o los hijos de ellos quizá, verán los frutos. Y nosotros estaremos en paz sabiendo que hemos cumplido concienzudamente con nuestra parte.

En lo que hace al proyecto de Fruta justa, vale decir que en Córdoba, al menos, no está muy desarrollado el mercado de lo orgánico. Pero sí podemos emprender pequeños cambios de hábito que lleven a un mundo mejor.  A fin de cuentas, un hábito se cambia por otro hábito. Entonces, preferir y consumir productos de temporada, evitar embalajes innecesarios, comprar frutas y verduras en la verdulería del barrio antes que en la sección verduras del supermercado, son pequeñas contribuciones hacia una vuelta a lo genuinamente natural. 

Para mi receta elegí ananá o piña. A causa de una discusión muy interesante que sobrevino en el blog de Mai acerca de las palabras piña-ananá y banana-plátano tuve oportunidad de leer al respecto. Fue un placer en todo sentido aunque no voy a explayarme ahora al respecto porque pareciera que nunca llego a la receta. No obstante, bien vale la pena adentrarse un poco, para quien disponga de interés y tiempo, en la historia de estas palabras que recorren la península ibérica y forman parte de la América hispana. 

Conocí la receta por unos bocados dulces típicos de la Navidad española: los volteaditos de piña y cereza. Se me ocurrió que debían existir en versión grande y claro internet + Google + clic hicieron la magia. Así supe que esta tarta es típica en Venezuela y tras varias lecturas me quedé con esta receta que me pareció la mejor de todas. No la hice literal. Me pareció mejor con algunos ajustes en los ingredientes y el resultado fue excelente. ¡Mis hermanas la reclaman con asiduidad!


Torta de ananá invertida, de bondad y esperanza

  • Para el batido:
150 gs de manteca (mantequilla)
1 taza de azúcar
2 tazas de harina leudante (o harina de pastelería con 2 cucharaditas de polvo para hornear Royal)
1 pizca de sal
5 huevos
1 taza del almíbar de la lata del ananá
Esencia de vainilla
Guindelas (o cerezas al marrasquino) para decorar

  • Para el molde:
50 g de manteca
1 taza de azúcar
8 rodajas de ananá en almíbar

Batir la manteca con al azúcar hasta lograr una crema. Añadir los huevos de a uno, procurando realizar la adición cuando el anterior ha quedado ya integrado. Perfumar con la esencia de vainilla. Agregar la harina previamente cernida con la pizca de sal, alternando con el almíbar del ananá.

En un molde apto para horno y fuego directo, enmantecar generosamente con 50 gramos de manteca, disponer la taza de azúcar por encima y llevar a fuego bajo hasta conseguir un caramelo de color claro. Cuidando no quemarse, acomodar sobre el caramelo las rodajas de ananá.

Cubrir el ananá con el batido de manteca, huevos y harina.  llevar a horno medio por unos 40 - 50 minutos. Desmoldar y decorar con cerezas o guindelas.



Recuerda: (Directrices tomadas del blog de Mai)
  1. Consume local...compra más en fruterías y pequeños establecimientos evitando las grandes cadenas que están hundiendo los precios en origen.
  2. Cuando tu bolsillo te lo permita, compra productos de precio justo... si no puedes siempre, ayuda de vez en cuando con pequeñas compras. 
  3. piensa que ciertos productos bio no son ni mejores ni peores para tu salud pero sí lo son para quienes los trabajan.
  4. si los gobiernos y organizaciones internacionales no miran por el bienestar de la personas, hazlo tú... no los condenes al olvido.
  5. deseo una vida más justa y más sana, como la mía... ojalá algún día, todo el mundo tenga lo que yo tengo.... ni más ni menos. 

Cómo colaborar:
La idea es hacer un libro de recetas de piñas y bananas. Si tienes un blog, realiza un llamamiento a la colaboración y "dona" una receta tuya. Ya publicada o nueva, da igual. Algo rico.

Si no tienes blog, puedes mandarle la receta a Mai. Si no tienes tiempo para cocinarla y fotografiarla, lo hará ella misma en tu nombre.

Mueve este llamamiento de donación como quieras, con una nueva acción o participando de esta. Por su  parte, Mai se compromete a reunir todas las recetas y hacer un libro en PDF que donaremos a Frutas justas. Las recetas puedes mandarlas a maitemsalonso@gmail.com , dejando link en un comentario a esta entrada de su blog o  contactándola a través de facebook.

Actua


14 comentarios

  1. Hola Silvia, son muy interesantes todas tus reflexiones acerca de nuestra sociedad, la argentina, la española y de muchos otros países. Pero confio como tú, en acciones individuales, en gestos que supongan una vida mejor para algunos.

    Este bizcocho tiene un aspecto fantástico

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  2. Acciones individuales, Rosa... exactamente ese es el secreto ! Creo que si cada uno de quienes formamos este mundo ponemos lo nuestro el cambio es posible y está en marcha.
    Internet, en general, y los blogs de cocina, en particular, me han permitido recuperar la esperanza de mis años adolescentes en ese sentido. ¡Qué maravilloso encontrar gente que va por la vida con la misma intención!
    La torta es un manjar. Es increíble la diferencia que marca el almíbar de la ananá durante la cocción.
    Cariños,
    Silvia

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  3. Silvia vengo a visitarte desde Mar del Plata. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que decís y no me explico porqué no se incentiva la producción orgánica, hice cursos sobre el tema en la facultad de Agronomía y te aseguro que este tipo de cultivos sería menos costosos que usando agroquímicos en los que además no hay ningún tipo de control. El único control lo hacen los mismos quinteros, pero sólo es por su elevado precio.
    Me quedo por aquí y te invito a que curiosees mis 2 blogs.

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    1. ¡Hola, Norma !
      Bienvenida a mi pequeño lugar en el ciber espacio. Qué bueno saber que hay más gente que comparte similares opiniones. Para mí también es toda una preocupación lo de los agroquímicos y la reticencia que se percibe en cuanto a lo orgánico y natural. Además, ¿por qué deben encarecerse los costos de aquellos proyectos que insumen menos materias primas? La humanidad necesita un viraje urgente hacia un modo más natural de hacer las cosas, sin dudas.
      No puedo dejar de pensar, a partir de tu comentario, que por estos días se ventila en Córdoba un juicio terrible -por lo doloroso y extendido en el tiempo- por fumigaciones muy cerca de un barrio de la ciudad. Mi hermana da clases en un colegio del sector y, pese a la negativa constante de fiscales, jueces, gobierno de turno y demás, es impresionante la incidencia de de casos de cáncer y mal formaciones entre los habitantes.
      Visito tus blogs y me quedo por allí.
      Un gusto conversar con vos.
      Silvia

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  4. que buena pinta! para aprovechar la fruta de estación!

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    1. Hola, Sole ! Tanto tiempo.
      Es cierto lo de la fruta de estación. De hecho, anoche, curioseando por internet, encontré una receta similar a esta de Dolly Irigoyen (2005: La Nación) donde utilizaba, justamente, ananá fresca. ¡La reservo para este verano que se aproxima!
      Saludos,
      Silvia

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  5. Hola Silvia, estoy encantada de que me hayas visitado y te doy las gracias por haberte quedado en mi blog. Si te digo que estoy contenta por tu visita es porque así he podido conocer tu blog que por cierto te comento lo que estoy viendo me está gustando mucho, por ello y con tu permiso me quedo yo también por aquí, así no me perderé nada de lo que vayas publicando. En cuanto a tu receta me parece una delicia, si se pudiera coger un trocito a través de la pantalla te aseguro que lo cogería jaja!. Referente a tu reflexión estoy totalmente de acuerdo y la iniciativa de Mai me parece genial, ojala y surta efecto. Gracias, besos y que tengas un buen fin de semana! Ana

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    1. Hola, Ana. Soy yo la que agradece la amabilidad de devolverme la visita. Para mí llegar a tu blog ha sido todo un descubrimiento, así es que me siento honrada de poder contarme entre tus seguidoras.
      Por cierto, vos también podés sumarte a la iniciativa de Mai. Ha modificado la fecha hasta el 15/10 así es que quedan algunos días para contribuir a esta buena causa.
      Será un placer saber más de vos. Cariños !
      Silvia

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  6. Hola Silvia, disculpa la tardanza, pero te hice caso y visité el blog de Mai, me pareció una iniciativa fascinante.
    Ahora, también vine a agradecer tus palabras, no sabes la forma en que me emocionaron, decías que era un testamento jaja, pero entonces, es un testamento que me encantó, de verdad muchas gracias, siempre es bueno conocer a personas como tan encantadoras como tú, me quedo a seguirte, por tus recetas que me parecen deliciosas y por tí, que será un placer para mí, estar en contacto contigo...
    Besos
    Esmeralda

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    1. Hola, Esmeralda.
      Coincido con vos en cuanto a la maravillosa oportunidad que nos da internet de conocer nuevas personas. También creo que será un placer compartir recetas y hobby con vos. Claro que mis tartas y tortas son mucho menos que amateur y las tuyas ... !!!!! Sin palabras, creo que gloriosas, celestiales o supremas le van muy bien, ja-ja!! Ana no se ha equivocado con los elogios para tu maravillosa tarea.
      En cuanto a la iniciativa estoy segura de que tu aporte será uno de los más visitados en el pdf. Hay tiempo hasta el 15 según lo anunció recientemente Mai.
      ¡Seguimos en contacto! Cariños!
      Silvia

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  7. Silvia, no puedo estar más de acuerdo contigo. Muy buena la iniciativa de Mai, a ver si me da tiempo participar.
    Tu tarta se ve fantástica, qué ganas de degustar un trocito!!!!
    Besos y feliz semana, querida!

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    1. Qué bueno saber que esta iniciativa cada vez suma más voluntades. Además, Elena, no tengo dudas acerca de que ese pdf se verá engalanado una vez que se cuente en él tu exquisito aporte. ¡Hay tiempo hasta el 15 de octubre!
      Saludos !!!

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  8. hola Silvia: hace cuánto que no nos conectamos :D
    Cómo estás? me encanta la textura de éste pan!!! Ya había leído algo sobre ésta iniciativa y me gusta!!!
    Saludos Silvia! :D

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    1. Hola, Pily !
      Qué gusto tener tus noticias. No me he perdido ninguno de tus post durante el mes aniversario de México y ni qué hablar de tu menú de tres platos. Cualquier día de estos me animo a los chiles en nogada a la versión de Pily !!!
      Lástima que no llegué a mandarte mi receta, pero ya habrá otra oportunidad. Para mí fue igualmente gratificante intentar participar porque ensayé el pastel de tres leches hasta que logré que me saliera. ¡Si hasta ahora conozco con detalles su historia!! Ja-ja!!
      Espero que tengas oportunidad de sumarte a la iniciativa de Mai. Es increíble cuánta gente se ha ido agregando a la propuesta. A la final es como dice la Madre Teresa: ¿Cómo sería el océano con una gota menos? De eso se trata... sumar !!
      Mi cariño!
      Silvia

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