Pizza frutti di mare .... Monte Hermoso al estilo de Arturo Uslar Pietri

/ 30/3/14

Es la madrugada de un día de febrero y estamos en viaje hacia el sur. El sur de la provincia primero, por la ruta 36 para alcanzar lo que hasta hace una centuria era el último confín del mundo civilizado: Río IV y algunos fortines espaciados. De allí en más, la pampa abrumadora que se extendía indómita, salvaje y cruel.

Hoy la pampa conserva su encanto de mar verde y la desolación se hace presente en kilómetros de ruta sin casas, sin personas, casi sin tránsito. Ya no hay salvajes que atenten contra el mundo civilizado y lo que fuera una "villa real" en la banda sur del río homónimo, 200 años después lleva el mote de Imperio: es Río IV. La segunda ciudad en importancia de la provincia de Córdoba. 

Algunos pocos -poquísimos- kilómetros sobre la ruta 8 para dar con la nacional 35. Así, con las primeras luces del día, desde Córdoba - Río IV empezamos a desandar un camino que nos abre paso hacia lo desconocido. La ruta 35 literalmente se cae desde Córdoba a Bahía Blanca cruzando en toda su extensión la pampa gringa.

Vamos desde el norte hacia el sur. ¿Quizá es al revés y estamos yendo hacia el norte? Para nosotros es un viaje de descubrimiento, iniciático como la mayoría de los viajes. Se cuelan viejos poemas entre las horas muertas, discusiones acaloradas en otros tiempos acerca de si el ombú es un árbol o un arbusto. Son 709 km que atraviesan Córdoba, La Pampa y Buenos Aires. Sarmiento describió la llanura pampeana como una continuidad sin límites y no se equivocó en ello.

Vikuña Makena, Huinca Renancó, Realicó, Santa Rosa, Eduardo Castex, Jacinto Araúz se suceden impasibles, eternas y etéreas con su tranquilidad de ciudades rurales pujantes. Todo es verde y llanura. Un mar verde que deslumbra por sus cultivos, pero también por la conservación del monte autóctono y la reserva parque Luro. Hay esperanza si hay naturaleza.

No hay curvas, ni zig zag en este continuo de asfalto. Apenas pequeñas hondonadas en el terreno que marcan siempre una línea recta perfecta. La sensación de caerse es constante. Pero no sucede. A nuestro alrededor todo sigue en pie. La extensión infinita de la pampa se salpica de ganado a pastoreo. Angus, holando-argentina, hereford, shorthorn, la mirada pletórica de verde y pampa.

Asoma Bahía Blanca. El acceso a la ciudad pone fin a los 700 km de ruta y entramos a una ciudad portuaria diáfana, espaciosa. La calle principal nos lleva a la plaza a través de añosos y elevados árboles. Edificios art decó enmarcan una avenida elegante, transitada, llena de la vida comercial, gastronómica y citadina que caracteriza a las grandes urbes.

Venden bolas de fraile en una esquina. Para nosotros las bolas de fraile son mi papá con 18 años y el servicio militar -entonces obligatorio- en la Base Naval Puerto Belgrano. No está permitido el ingreso a civiles. La estación del tren. Punta Alta.

Apenas 1 hora más de viaje para alcanzar nuestro destino. Monte hermoso. No se ve el mar desde la ruta. Nos separan varios km de la costa, así que el viaje sigue rodeados de verde. Aquí y allá aparecen molinos. Nos asombran las torres de alta tensión que deben transportar luz a Capital federal y Gran Buenos Aires. Un desvío más y la extensión de la pampa se desguaza en una arboleda magnífica cuya historia escapa  hasta de la memoria de los primeros pobladores.

La Ruta provincia 78 se convierte en la Av. Intendente Majluf. Desemboca en Valle Encantado, la que hacia la derecha se convierte en Faro Recalada. El mar está atrás de las casas. Aún no se deja ver, pero sentimos su olor, su música, su magia. Una cuadra más y desde la ventanilla del auto el azul celeste que se funde con un cielo diáfano que nos da la bienvenida. En la esquina de Pedro de Mendoza (vaya coincidencia, conquistador español, primer adelantado y gobernador del Río de la Plata) comenzamos a caminar, suave primero, más ligero después, para terminar corriendo contra el viento y alcanzar las olas de ese Atlántico imponente que nos envuelve con su marea que comienza a subir. 

Monte Hermoso tiene el extraño privilegio de recibir el sol en el mar y verlo ocultarse otra vez en él. Hemos llegado con la caída del sol, sin embargo las aguas cálidas y transparentes de este lugar en el mundo nos reciben de la mejor manera posible. 

Una ciudad que eclosiona con el verano -llega a tener 70.000 habitantes- y que se aletarga fuera de temporada -los habitantes estables rondan las 5000 personas-. El lugar de residencias veraniegas para los habitantes de Punta Alta y Bahía Blanca. El destino de muchos emprendedores del interior de la provincia de Buenos Aires: Dorrego, Coronel Pringles. 

Monte hermoso es una ciudad recostada sobre el mar. El Océano Atlántico la acuna desde sus orígenes más tempranos. Nacida de cascos estancia, emparentada con don Juan Manuel de Rosas, punto de referencia en la Campaña del Desierto, su prosapia de villa turística nos retrotrae hasta el naufragio de una embarcación de bandera norteamerica. El Lucinda Sutton fue víctima de una sudestada frente al faro Recalada y para evitar el naufragio debió deshacerse de la madera que transportaba. Esa madera se usó en en primer hotel de playa de la hoy ciudad de Monte Hermoso. Del hotel no queda más que el recuerdo y la anécdota visionaria de Esteban Dufaur. 

Una ciudad limpia, ordenada, prolija. Recibe al viajero con todo el encanto y la buena predisposición de la antigua hospedería. Hoteles, aparts, resorts, casa en alquiler, campings, cabañas se ofrecen a cada paso, en cada esquina. 8 km de costa ordenada, limpia y prolija, extendida de este a oeste y flanqueada cada vez por dunas naturales. Un dato: no se entregan bolsas plásticas tipo camiseta o de manija. La conciencia ecológica es absoluta y se respira en cada porción de la ciudad.

Arturo Uslar Prieti (1906 - 2001), novelista y político venezolano. Supo ufanarse de ser el iniciador del realismo mágico latinoamericano. Su estirpe emparentada con próceres de la independencia venezolana y latinoamericana le dieron lucidez y autoridad moral para alzar su voz con innegable vigencia: 
"Venezuela está cansada del viejo y podrido disco de las promesas populistas con las que nunca ha podido salir adelante. El populismo es, en una proporción inmensa, el causante de todos los resultados negativos que hemos confrontado en estos años"
Sus relatos de viaje, La otra América, logran una pintura exquisita, diáfana e intimista.

Pizza frutti di mare o pizza de mariscos

8 porciones - masa de pizza de Francis Mallman, Tierra de fuegos 

Preparé esta pizza, ya en casa, con el recuerdo en la piel, el alma y los ojos del mar de Monte Hermoso. Cuando llegó mi esposo, lo primero que dijo fue: "Hay olor a Monte Hermoso". ¿Podría haber recibido mayor elogio? Monte hermoso también se quedó con nosotros en ciertos aromas.

Masa de pizza

250 gr de harina 0000 (repostería)
1 cucharadita de sal fina (café)
1/2 cucharadita de levadura seca instantánea (café) o 5 gr de levadura fresca
4 cucharadas de leche tibia (sopa)
1/2 cucharadita de azúcar (café)
125 cc de agua tibia

Salsa de pizza

2 tomates triturados (yo usé el pisatutti)
1 diente de ajo en camisa
Orégano seco en cantidad necesaria
10 hojitas de orégano fresco
1 hoja de albahaca fresca
Sal y pimienta en cantidad necesaria
1 cucharada de aceite de oliva (sopa)

Cubierta frutti di mare o de mariscos

200 g de aleta de calamar
100 gramos de mejillones
100 gramos de camarones cocidos y pelados
75 gramos de aceitunas negras
1 cebolla blanca chica
1 diente de ajo
2 cucharadas de perejil finamente picado
Sal, pimienta, aceite en cantidad necesaria

Para la masa

En un perol disponer la harina -en la que se ha mezclado la sal- en forma de corona. Disolver la levadura en la leche tibia junto con el azúcar y disponer en el centro de la corona junto con el agua. Cubrir con la harina de los bordes y aguardar a que la superficie comience a agrietarse. Entonces, tomar la masa primero con ayuda de una cuchara de madera y luego con las manos. Formar un bollo y amasar en la mesada/encimera hasta que quede liso.
Dejar leudar. Desgasificar la masa y dar forma a una pizza de aproximadamente 30 cm de diámetro, procurando que los bordes queden un poco más "gorditos". Para esto no se debe estirar con palote, sino más bien ir dando forma con las manos y los puños. Acomodar en una asadera ligeramente aceitada. 

Para la salsa

En una sartén, poner al fuego la cucharada de aceite. Añadir el ajo en camisa, una vez que tome temperatura y el ajo comience a desprender perfumes, añadir el tomate triturado. Dejar cocer a fuego bajo por 8 o 10 minutos -hasta que se evapore el exceso de líquido-. Inmediatamente antes de apagar el fuego, añadir las hierbas: orégano seco, las hojas de orégano fresco y la hoja de albahaca cortada en juliana (con tijeras). Integrar y apagar el fuego.

Para la cubierta de mariscos

Limpiar las aletas de calamar y cortar en juliana ancha (1 cm aprox.). Poner al fuego una cacerola con agua -in sal- y blanquear las aletas por 30 segundos. Escurrir y reservar.
Cortar la cebolla en una juliana muy fina. Picar el ajo y el perejil finamente. En una sartén amplia o wok poner a calentar el aceite (maíz en mi caso) y añadir la juliana de cebolla. Una vez que transparentó saltear ligeramente las aletas de calamar y los mejillones. Añadir el ajo y el perejil, reservando 1 cucharada de perejil para el final. Apagar el fuego y reservar.

Armado de la pizza y presentación

Cubrir la masa ya estirada y en la asedera con la salsa de tomates. Llevar a horno caliente por 6/8 minutos o hasta que forme "piso". Retirar del horno y cubrir con los mariscos a la provenzal. Por encima acomodar los camarones y las aceitunas negras. Bañar con más aceite de maíz y volver a horno fuerte otros 6 o 7 minutos o hasta que todos los aromas y sabores se hayan amalgamado. Retirar del horno. Espolvorear con el perejil reservado y cucharada más de aceite.
Servir bien caliente.


34 comentarios

  1. Qué bonito relato del viaje, seguro que es un lugar muy especial y precioso.
    La pizza tiene muy buen aspecto, la frutti di mare está muy rica, aunque se puede decir que me gustan todas.
    Besos.

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  2. Querida Silvia, esperaba este relato desde que supe de vuestro viaje, pero no podía imaginar cuánto iba a aprender, cuánto iba a disfrutar, pero seguro que ni de lejos, lo que tú y tu familia lo hicieron.
    Es precioso conocer de primera mano y a través de una descripción tan bien redactada y tan emotiva, lugares y hasta olores y sabores desconocidos. Tus hijos nunca lo olvidarán.
    La pizza es muy completa y debisteis disfrutarla.
    Me dejo para el final que me ha encantado cada una de las fotos.
    Muchos besos y gracias por compartirlo con nosotros.

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  3. Hola Silvia! Precioso recorrido, deliciosa receta con aroma a mar o Monte Hermoso!!
    Desde luego un bocado que hace viajar sin movernos de nuestra casa...con aromas, sabor y color extraordinario!! En mi casa cuando hago pizzas con sabor a mar le llamamos "marineras" ;-)
    Un abrazo y salu2
    Cocinandovoyrecetandovengo.

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  4. CHIQUITA... lo has contado todo tan bien, que parecía que iba montada en vuestro coche; y cuando ha aparecido MONTE HERMOSO, he percibido un júbilo que me ha hecho sentir como en casa.
    GRACIAS por este reportage que como siempre nos acerca a tu MUNDO, a tu tierra y a tus costumbres.
    En cuanto a la PIZZA que voy a decir que no se vea; pués que debió estar buenísima y que tengo que probarla con calamares, algo que por aquí no se estila y por lo que veo le debe dar un sabor riquísimo.
    UNA BUENA SEMANA TESORO, CUIDATE Y SE FELIZ :)))
    Conxita

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  5. Hola Silvia, ya volví de mis vacaciones :)
    Me ha encantado el relato y las fotos... se ve un lugar muy hermoso.
    La pizza fabulosa!!! Nunca la hago con estos ingredientes y creo que debe ser una combinación muy rica.
    besos

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  6. ¡Qué viaje tan estupendo! Me ha encantado imaginarme en el coche con vosotros haciendo todos esos kilómetros. ¡Precioso sitio Monte Hermoso! Ya miré sobre un mapa su ubicación exacta.
    Por cierto, la idea de la pizza con frutos de mar es buenísima. Tiene que estar muy rica, así que me guardo la receta para hacerla.
    Un besazo enorme y buen comienzo de semana.

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  7. Ay que lindo relato de viaje!!
    Me acuerod la primera vez que mi cuñada y sus padres visitaron la Argentina (son Galeses) lo que mas les llamo la atencion fue la extension de nada que hay en la patagonia...los kilometros y kilometros de solo campo...el horizonte...les llamo la atencion el horizonte....que de belleza que tenemos a nuestro alrededor!!
    Te felicito, has descripto tu viaje de tal manera que me senti adentro del auto con uds!!!
    Besote ybuena semana!!

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  8. Querida Silvia, en primer lugar quiero mandarte un beso enorme y decirte que me alegro mucho tu comentario en mi blog, la verdad es que este año ha sido de grandes cambios, de asumir retos y responsabilidades en el campo laboral, lo que me ha quitado mucho tiempo libre y energías, así que mis publicaciones se han vuelto mas escasas en este tiempo pero solo por este motivo. Vengo a visitarte y como siempre es un placer leerte, me has trasladado con tu pluma por ese bonito viaje, por el paisaje y el color hermoso de los lugares por donde pasabas. Qué bonitas fotos y que lindo territorio, confieso que mientras te leía viajaba contigo por esa preciosa playa, ha sido muy relajante , en serio. Y respecto a la pizza, me dejas sin palabras, sencillamente impresionante, una delicia, sabrosa, sana, fresca, exquisita.... y podría seguir
    Un beso enorme y feliz semana

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  9. Precioso viaje hacía Monte Hermoso, con todos los sentidos. Qué bien poder disfrutar de un lugar tan maravilloso. Besos

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    1. Gracias, Rosa. Realmente lo disfrutamos en todo sentido y con todos los sentidos. Cariños.

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  10. Hola Silvia, qué gusto me da pasar a visitarte y encontrarme con tanta belleza! La receta de la pizza ha quedado eclipsada por esos paisajes que nos enseñas en tus fotos. Maravillosos!
    Bss

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  11. Qué lindo relato Silvia! no conozco monte hermoso pero se lo ve Hermoso! ja!
    me encantan los mariscos! tiene una pinta eso!
    un beso!

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    1. Gracias, Vicky !!! El nombre le viene por un médano de 36 mts que se usó como referencia en la época de la conquista del desierto y le queda justo, justo. Además, la temperatura promedio del agua es 25°, así que siempre es templada.
      La pizza resultó excelente; he decidido no escatimar(me) elogios ! Ja-ja!! Cariños.

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  12. Hola Silvia!! Qué hermoso viaje nos hiciste hacer.. no conozco la costa argentina, pero este relato tuyo me transportó.. de la pizza, paso.. cero pescados y mariscos para mí jaja. Imagino cuánto habrán disfrutado... y si decís aguas cálidas ¡ya me dieron ganas de ir! Muchos cariños :)

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    1. Hola, Moni. Gracias por pasar.
      Yo te diría que cuando decidas conocer la costa, vayás a Monte Hermoso. Poro objetivo mi comentario pero de lo que conozco es lo que más me ha gustado, sobre todo por el agua cálida. Mis hermanas, incluso una que conoce bastante de la costa argentina y de Brasil, también tiene a Monte Hermoso entre los primeros del top ten. ja-ja !
      La pizza ... ¡¡no puedo creer que no te guste el pescado y los mariscossss !! ja-ja !
      Cariños y éxitos con el proyecto.

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  13. Muy lindo relato de viaje y me encantaron las fotos. La pizza se ve apetitosa. Un saludo?

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  14. Estuve una vez en Monte Hermoso, hace mil años, y me quedó en la memoria. Alguna vez te conté que soy de Rio IV? Este viaje me hizo acordarme de lo mucho, mucho, mucho que me gusta sacar el auto a la ruta! Es una de mis maneras preferidas de relajarme. La pizza es la receta perfecta para rememorar. Y la frase del populismo, triste que siga vigente hoy todavía con tanta fuerza.

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    1. Monte Hermoso le hace honor al nombre.
      ¡No sabía que sos de Río IV! Espero haber sido correcta, entonces, con las menciones a esta ciudad. Yo fui por primera vez cuando llevamos a mi hermana a estudiar veterinaria. A pesar de que ahora vive muy cerquita de Alta Gracia, para ella Río IV es parte de su hogar y a nosotros nos asombra cómo sencillamente va y vuelve.
      Con mi esposo compartimos la afición por la ruta. Ahora que los chicos están más grandes pudimos retomar la vieja rutina de simplemente salir a recorrer por la ruta sin destino ni pan previo.
      La pizza, vengo poco discreta en cuanto a elogios. Ja ! Mejor no sigo. Y lo del populimos, también me sorprendió la vigencia. A veces parece que vamos para atrás, como el cangrejo.

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  15. Que emotivo tu relato del viaje, me recuerda esto de lo importante de disfrutarlos desde el momento en que uno sale de casa, no? Precioso Monte Hermoso, lo visité hace unos años y lo pasé regio, recuerdo sobre todo su tranquilidad y la amplitud de las playas.
    Potente tu pizza...alguien de aquí estaría feliz si lo sorprendiera con algo parecido, tendré que inspirarme y juntar fuerza jaja.
    Besos!!

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  16. Desde luego que es hermoso!, que maravilla de lugar. Tendríamos que vivir muchas vidad para poder ver tanta belleza, gracias por enseñarnos un trocito.
    Tu pizza realmente deliciosa, no suelo hacer pizza en casa, pero la tuya la haría ahora mismo.
    Un besazo

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    1. Totalmente de acuerdo !!!! Hay tanto, tanto para conocer y ver en el mundo. Quizá la ventaja de la vida moderna es que uno puede adentrarse aunque sea a través de internet en la vida y los paisajes de otros lugares. Mientras escribo esto recuerdo a Julio Verne, a fin de cuentas él también -y con mucho menos que la época actual- supo abrir verdades ventanas a todas las maravillas que nos rodean.
      En casa no hay semana que no se coma pizza. A mi esposo le ENCANTA, así, con mayúsculas.
      Cariños, Chelo.

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  17. Mi querida amiga, un lugar hermoso y encantador, que bonito viaje, y como se nota que lo disfrutar de principio a fin, como esta pizza que seguro esta rica tambien de principio a fin jejeje. Mil besicos tesoro

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    1. Gracias, María. sí, hemos disfrutado todo tal y como lo contás. El lugar es soñado, de eso no hay dudas. Ojalá tengamos oportunidad de volver. Cariños.

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  18. Mientras leía tu post me parecía estar subida en ese coche disfrutando del viaje...¡que maravilla! Y para acabar esa original y apetitosa pizza, desde luego no se puede pedir más.

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  19. Tienes toda la razón!!!..de todo tu post (hermoso y que me hizo viajar!) me hizo vibrar la frase de tu marido..hay olor a Monte Hermoso!, si, porque ahí se resume todo..se siente la ternura, que fue un viaje especial y que el recuerdo es tan poderoso que eres capaz de reproducir el momento, el lugar, el viaje..en una sencilla pizza :)
    Bueno..sencilla es un decir..es un canto a la frescura, refinado y veraniego..sabes que yo adoro la pizza??, si, es mi comida favorita!.Todods los viernes noche la hago en casa, mi familia no tiene opción ;)..pues bien..este viernes si nada lo impide, serás tú y Monte Hermoso protagonistas en mi casa..tal vez así logre saber a que huele es lugar!!!
    Miles de cariños bella Silvia..eres encantadora de veras..no lo digo por decir!
    muasssssssss <3

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  20. Hola, mi niña bonita!!!!
    Qué maravilla de relato, cómo lo he disfrutado de principio a fin. Y tus fotos, presentes, dando soporte a tan estupendas lineas. Menos mal que vivo cerca del mar jaja, de otro modo la cochina envidia me habría recorrido el cuerpo, de pies a cabeza sin tregua ni centímetro sin ponerse verde, que es el color que le atribuyen a dicho sentimiento.
    Me pareció increíble que las últimas frases encorchetadas sobre el populismo, sean totalmente extrapolables a día de hoy y a mi país......por desgracia, desde luego.
    Y qué más puedo decirte, que me alegro de que disfrutásteis tanto de ese viaje, por hacerlo en familia por ser la primera vez de algo tan importante para tus hijos, y porque en vacaciones todo sabe y huele mejor.
    Ahhh, la pizza es un despiporre de sabores, y si así huele Monte Hermoso, me gustaría visitarlo alguna vez, porque francamente me encantó.
    Mil besotes gordos, mi querida Silvia, siempre es un gustazo venir a visitarte.

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  21. ¡ Hola Silvia ! Hace dos semanas que no leo las publicaciones de los blogs que sigo por asuntos de trabajo. Por fin hoy, revisando mis blogs favoritos me dí cuenta de esta publicación.
    ¡ Qué lugar tan maravilloso es Monte Hermos !. Recuerdo a una pareja de esposos argentinos (dueños de una Agencia de Viajes) que conocimos una amiga mía y yo en un Crucero por el Caribe, quienes decían que no sabían para que salían de su país si allá lo tenían todo. Decían "si quieres cataratas ahí están las de Iguasú, si quieres playa vas a Mar de Plata, si quieres montañas vas a ..". Mi amiga y yo comentamos "Oh, la modestia de los argentinos". Con estas fotos hoy compruebo que tenían razón.

    Bendiciones.

    Cecilia

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    1. Hola, Cecilia !
      A veces las horas parecieran ser menos de las que son. ¡Qué terrible es eso! Pero me alegra que finalmente pudieras visitarme. Sos una amiga dilecta y es siempre un placer recibirte por acá.
      ¿Qué podría decirte a cerca de tu impresión de los argentinos? Ja-ja ! Debo decir, sí, que a principio sentí un poco de vergüenza por qué sé que es así, la poca modestia no es precisamente una virtud. Sobre todo porque pienso que en cualquier lugar del mundo hay rincones y paisajes que cautivan el alma. No somos ni más ni menos privilegiados por eso. Luego, nos hemos reído mucho. Imaginate que el domingo, durante el almuerzo familiar no solo comentábamos acerca de tu anécdota, sino que la volvimos a leer. Ja-ja !
      Vivimos en un mundo hermoso. Como dijo Chelo: deberíamos vivir varias vidas para poder conocer todas las bellezas naturales que hacen a este planeta.
      Me alegra que Monte Hermoso te gustara tanto como a nosotros.
      Cariños.

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  22. Aaaaaaaw, no sabes la felicidad que me dió cuando vi que alguien describía mis pagos! Yo soy de Santa Rosa, La Pampa, y amo todo ese desierto y los horizontes infinitos. También tuve la suerte de conocer Bahía (de pasada nomás) y Monte Hermoso así que tu relato me encantó. Espero que andes muy bien, te mandamos un abrazo grande :)

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    1. A mí me ENCANTÓ tu comentario porque se lo siente muy sincero y eso significa que pude plasmar de alguna manera una impresión emotiva y acertada.
      No hay persona de la La Pampa que conozca que no sienta una tracción casi mágica por ese desierto que los circunda. A nosotros nos llamó la atención el calor, el sol, el viento ... ¡son tan distintos a los de cualquier otro lugar! Por momentos me recordaban las descripciones de Güiraldes en Dos Segundo Sombra, cuando habla de la lluvia y el escampe. Un paisaje único, din dudas. Gracias por tu visita y tus palabras.

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  23. Voy en el tren camino del trabajo leyendo este fantástico relato en el que por un momento me ha transportado a tu país!!! No dejó de alucinar con tu manera de expresarte y el cariño que transmites con cada una de tus,palabras... Me encanta leerte!!! La pizza tiene una pinta tremenda!!! Recibe un gran abrazo desde España!!!!

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    1. Este comentario, Cristina, es sumamente especial, sin dudas. Me alegra tanto que el relato te llevara a comentar ¡desde el mismo tren!
      Me encantó recibir tu visita y nos habremos de seguir leyendo.

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  24. Y yo perdiéndome este maravilloso relato sobre vuestro maravilloso viaje!. Que bien has descrito todo el viaje y que bonita playa, seguro que lo pasaríais estupendamente y yo Silvia me alegro un montón por ello. En cuanto a la pizza, Silvia que puedo decir que tu no sepas? Tiene una pinta buenísima y además con ingredientes que me encantan porque yo soy de pescadito y marisco. Te ha quedado genial!. Ahora me voy a tu última entrada, que con esto de estar tan liadilla, no estoy al día de casi nada y no por falta de interés. Besitos

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    1. Me alegra que te gustara el relato y de algún modo te transportaras a Monte Hermoso, Ana querida.
      Siempre hay un lugar en esta mesa para vos, quedate tranquila en eso. Ya habrá épocas de mayor tranquilidad.

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